Investigación, innovación, tecnología y calidad son parte de la fórmula que permite a la industria ecuatoriana competir en mercados internacionales.
La relación entre las personas y sus animales de compañía ha evolucionado significativamente en las últimas décadas. Perros y gatos ocupan hoy un lugar cada vez más importante dentro de los hogares y, con ello, también han cambiado las expectativas sobre su alimentación. Los tutores buscan productos completos, seguros, especializados y formulados de acuerdo con las diferentes necesidades nutricionales de sus mascotas.
Esta transformación ha impulsado la evolución de la industria de alimentos para animales de compañía, que ha pasado de ofrecer productos básicos a desarrollar un portafolio cada vez más diverso, con fórmulas para diferentes especies, etapas de vida, tamaños y necesidades nutricionales.
En Ecuador, esta evolución también se refleja en la capacidad de la industria para llegar a mercados internacionales. De acuerdo con la información de Datasur presentada para este análisis, las exportaciones ecuatorianas de alimento para mascotas pasaron de 161 toneladas en 2020 a 4.605 toneladas en 2025. En términos de valor FOB, el crecimiento fue de aproximadamente USD 592.566 en 2020 a USD 19,89 millones en 2025.
Esto significa que, en cinco años, el volumen exportado se multiplicó aproximadamente por 28,6, mientras que el valor FOB se multiplicó por 33,6. No se trata únicamente de un incremento de toneladas: evidencia también una mayor capacidad para colocar productos con valor agregado en mercados internacionales.
La tendencia no ha sido completamente lineal. Después del fuerte crecimiento registrado entre 2020 y 2022, cuando el volumen pasó de 161 a 2.543 toneladas, se produjo una reducción de 5% en 2023. Sin embargo, el sector retomó el crecimiento en 2024, con 3.776 toneladas, y alcanzó las 4.605 toneladas en 2025, un incremento anual de 22%.
La evolución de estas cifras plantea una pregunta relevante: ¿qué capacidades necesita una industria para pasar de abastecer un mercado nacional a competir cada vez más fuera de sus fronteras?
La capacidad exportadora de una industria de alimentos para mascotas no depende únicamente de tener una planta de producción o acceso a materias primas. Los mercados internacionales demandan productos que cumplan requisitos nutricionales, sanitarios, de calidad, trazabilidad y etiquetado, además de las condiciones específicas establecidas por cada país de destino.
En este contexto, la investigación y el desarrollo científico se convierten en componentes fundamentales.
La formulación de un alimento completo para perros o gatos requiere considerar las necesidades nutricionales de la especie y su etapa fisiológica. Organizaciones técnicas internacionales como FEDIAF desarrollan guías nutricionales basadas en la revisión de evidencia científica y sometidas a evaluación por especialistas independientes. Estas herramientas sirven como referencia para la formulación y evaluación de alimentos completos y complementarios
Por ello, detrás de un alimento que llega a otro país existe un proceso mucho más amplio que la fabricación. Hay profesionales de nutrición animal, veterinarios, especialistas en calidad, equipos de investigación y desarrollo, técnicos de producción y expertos en procesos que trabajan para convertir conocimiento científico en una formulación que pueda producirse de manera consistente y segura.
La innovación, entonces, no es un elemento accesorio de la industria: es una condición para competir.
La innovación también está relacionada con la capacidad de responder a un mercado internacional cada vez más sofisticado.
Hoy existen alimentos desarrollados para diferentes etapas de vida, tamaños, niveles de actividad y necesidades nutricionales específicas. Esto exige que las empresas comprendan no solo las características de los animales, sino también las tendencias de consumo y las exigencias de los mercados a los que desean llegar.
La ciencia permite avanzar hacia formulaciones más precisas; la tecnología permite mejorar los procesos de producción; y la investigación permite evaluar nuevas alternativas y responder a necesidades emergentes.
Esta evolución ocurre en un contexto internacional en el que la nutrición de perros y gatos se encuentra cada vez más vinculada con conceptos como condición corporal, mantenimiento de masa muscular, salud digestiva, envejecimiento saludable y necesidades específicas de cada etapa de vida. Las guías nutricionales internacionales precisamente diferencian requerimientos según especie, etapa fisiológica y otros factores relevantes.
Para Ecuador, desarrollar estas capacidades significa algo más que ampliar un catálogo de productos. Significa generar conocimiento, incorporar tecnología y construir capacidades productivas que permiten competir por calidad y valor agregado.
El crecimiento registrado entre 2020 y 2025 muestra que el alimento para mascotas se está consolidando como una categoría con potencial dentro de la oferta exportadora ecuatoriana.
Una referencia reciente publicada en julio de 2026, en Diario La Hora, señala que las exportaciones ecuatorianas de alimentos para mascotas registraron un crecimiento de 110,6 % entre enero y abril de 2026 frente al mismo período de 2025, con presencia en mercados como Estados Unidos, Reino Unido y Perú. La misma información relaciona esta expansión con la capacidad de la industria para ofrecer productos con mayor valor agregado y con inversiones en tecnología, procesos industriales y controles sanitarios.
Este crecimiento abre oportunidades, pero también plantea desafíos. Competir internacionalmente significa mantener una inversión constante en infraestructura, tecnología, investigación, talento humano, certificaciones, calidad e innovación.
Los requisitos tampoco son estáticos. Los mercados evolucionan, aparecen nuevas exigencias regulatorias y los consumidores demandan mayor información sobre el origen, composición, seguridad y características de los productos.
Por ello, la competitividad no puede construirse únicamente sobre costos. Debe construirse sobre capacidades.
A medida que Ecuador incremente su presencia internacional, la industria deberá continuar fortaleciendo sus sistemas de calidad, investigación y desarrollo, capacitación técnica, trazabilidad y eficiencia productiva. También deberá responder a desafíos globales relacionados con sostenibilidad, uso eficiente de recursos, innovación en ingredientes y procesos, empaques y reducción de impactos ambientales.
En este escenario, la investigación, la innovación, el desarrollo tecnológico, la calidad y la ciencia son capacidades indispensables para sostener y profundizar la competitividad exportadora del sector. No se trata únicamente de producir más, sino de desarrollar alimentos que respondan a las necesidades nutricionales de perros y gatos, cumplan con los requisitos de los mercados de destino y mantengan estándares consistentes de seguridad y calidad.