El maíz se vende por encima del precio oficial, por falta del producto. La semana pasada el saco estuvo a 17,50 dólares y en esta, ya se oferta a 18 dólares. Así lo indicó a Diario EXPRESO

SALUD EN LECHONES Y CERDOS:

CONSIDERACIONES Y REQUISITOS

Los cerdos son curiosos e inteligentes y responden a la atención. Un cerdo poco saludable es poco probable que sea rentable. A continuación se presentan algunos de los factores claves que el productor porcino aborda de forma rutinaria.

La buena salud comienza en el nacimiento.

Los lechones viables fuertes deben pesar 1200 gramos al nacer. 800 gramos es normal, y menos de 600 gramos peligroso. Al igual que con todos los mamíferos, es esencial que reciban el calostro de la madre dentro de unas pocas horas después del nacimiento. Esto ayuda a proporcionar inmunidad hasta que sus propios sistemas inmunes están mejor desarrollados.

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Cuando nacen los lechones tienen ocho dientes puntiagudos muy afilados que pueden dañar otros lechones y la ubre de la cerda. A veces es necesario cortar los dientes del lechón para evitar que se produzcan otros problemas de salud y bienestar. Esto debe hacerse cuando el operario más cómodo se sienta de realizar un correcto descolmillado. Normalmente dentro de las 72 horas siguientes al nacimiento.

La leche de las cerdas es muy baja en hierro y por lo tanto, los lechones puede sufrir de anemia que los predispone a otros problemas de salud. En la naturaleza, los cerdos obtienen el hierro del suelo, sino en los sistemas de producción porcina intensiva, los lechones reciben una inyección de suplemento de hierro dentro de las 48 horas de su nacimiento.

Un montón de paja limpia fresca y picada mantiene seco a los cerdos y previene las enfermedades por estrés. También proporciona material para que los cerdos puedan jugar lo que conduce a un mayor confort y por lo tanto una mayor productividad. Una cama suave de la paja también ayuda a evitar que los cerdos sufran lesiones.

El cumplimiento de requisitos de bienestar ha aumentado significativamente el costo para el productor, con el resultado de que las importaciones baratas del extranjero (normas de bienestar más bajas) han desplazado a la producción nacional.

El agua dulce está siempre en la demanda de los consumidores, y no debe quedar contaminada por transitar por debajo de nuestra explotación (contaminación por mal gestión de efluentes). En cuanto a los cerdos, debe haber un mínimo de un chupete cada 15 cerdos por corral y, además, se debe tener suministros de emergencia que garanticen dos a cuatro días de agua.

Los galpones, limpios, desinfectados y siempre controlados

Para mantener unos galpones eficientes, el primer paso no es cuanto dinero se invierte en la tecnología, sino en la bioseguridad e higiene. Lo más eficiente es utilizar un polvo desinfectante para tratar de asegurar condiciones higienicas libres de enfermedades.

El control de las enfermedades es vital para la salud de los cerdos y de los aspectos económicos de la producción porcina. Los brotes recientes de enfermedades han puesto de manifiesto la importancia de mantener estrictas medidas de bioseguridad. Sin embargo, esto no garantiza la ausencia de enfermedades.

Los puntos críticos en la desinfección son las entradas, comenzando por la principal, al territorio perteneciente a la explotación (ver normás básicas de bioseguridad). Los desinfectantes virucidas son eficaces contra la mayoria de los virus, siempre que los camiones y las personas siguen procedimientos de desinfección estrictos.

Las moscas en la producción porcina son una molestia, ya que alteran a el cerdo y actuan como un vector en la propagación de enfermedades. El control es importante durante los meses de verano y un insecticida se puede utilizar. También hay máquina de nebulización que se pueden utilizar para este propósito.

Para concluir, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, recomendamos tener una nevera (con cerradura) que contenga diferentes tipos de antibióticos, protegidos de la luz solar y con lejania a la fecha de vencimiento. Los cerdos tratados deben estar claramente marcados y el tratamiento se debe llevar por escrito en un libro de registro de medicamentos. Los antibióticos sólo pueden ser comprados bajo la supervisión de un veterinario y no está permitido el uso rutinario.